martes, 11 de febrero de 2014

Las raíces del románico: Simbolismo religioso y artístico I

Hablamos de una expresión artística esencialmente religiosa, así que para entender lo que implica y significa una obra románica debemos conocer y entender la religiosidad popular medieval y la espiritualidad culta que cobra forma en la piedra como expresión de contenido en este estilo que fascina a tantas personas.

Pero una cosa importante que no debemos olvidar, es que esa religiosidad medieval tiene orígenes muy anteriores a la Edad Media y que han pervivido sobre todo en núcleos aislados del medio rural, hasta ese momento.

El siglo XI, marca el momento en que Europa terminan las invasiones de árabes, bárbaros, vikingos, vándalos, alanos, etc., que desde el siglo V la habían estado arrasando.

Europa crece y se da cuenta que  tiene una misma fe y costumbres similares, surge el feudalismo y la Iglesia será el estamento que goce de más poder, prestigio y autoridad que llevará a cabo la reforma gregoriana que repercutirá en todo Occidente.

En el catolicismo popular de esta Europa medieval fácilmente distinguimos culturas paganas pre-cristianas, judaicas, y germánicas. Catolicismo, superstición idolátrica y tradiciones variopintas se entremezclan. En España la cultura musulmana y la filosofía de los maestros de Córdoba y Murcia, se entremezcla en capiteles.

El paganismo lo encontramos en el medio rural donde al lado de la iglesia cristiana podemos encontrar la fuente, el árbol, o el dolmen sagrado que fue objeto de veneración desde la más remota antigüedad.

Por más que intenta la Iglesia terminar con estas supersticiones y costumbres paganas, no le queda más remedio que cristianizarlas, como es por ejemplo la costumbre de lanzar objetos a la calle el día de San Silvestre para apaciguar los espíritus de los muertos, o la Candelaria, el Sol Invictus y la Navidad...Hay un verdadero catalogo de costumbres paganas que describe en el siglo VI, el obispo Martin de Braga, en su obra "De correctione".

La herencia judía se hace patente en la forma de expresarse el catolicismo donde la Ley, oscurece el brillo del Evangelio, la ley estará por encima de la fe, en un legalismo rígido, que podemos hallar en el mundo carolingio.

La otra gran influencia es el mundo germánico, la religión a veces se expresa do ut des. Y para escapar de ese legalismo del que hablábamos. Es decir el pueblo tiende a crear en ese mundo represivo un Dios a la medida del hombre.


Ese pueblo oprimido necesito creer en milagros, en lo maravilloso, necesita evadirse y ver que un mundo mejor y más justo está ahí.

El Cristo que se venera es el mayestático, herencia directa de Bizancio, pero en el siglo XII, se irá modificando la imagen, y los artistas empezaran a plasmar una imagen humana de un Cristo sufriente de carne y hueso cuya historia concreta amaran.


Si en el mundo carolingio Cristo tiene imagen "imperial" en el XII es la imagen redentora que se humaniza, es el Cristo que salva las almas del infierno y del pecado, es el Juez que colma el hambre de Justicia de los desvalidos. Es el Cristo del Apocalipsis pero tambien el de las Bienaventuranzas.


Por su parte María, es la imagen del Theotocos, la imagen hieratica del Trono de Dios, en correspondencia con el Maiestas Christi. La virginidad se expresará con imagenes teológicas sugerentes que veremos representadas como la zarza ardiente, los jóvenes en el horno, el vellón de Gedeón... poco a poco, María se irá formando el papel de intercesora, y a partir del siglo XI, la veremos más humana y cercana al hombre.


En cuanto a Dios es el Dominus, el Arquitecto el vencedor del Mal, es el Dios de la parusía con todo el esplendor apocalíptico.


El mundo románico es el mundo del Cristo resucitado, del que asciende, del glorioso, del que ilumina.

El arte del siglo XI es el que da forma a la esperanza del pueblo en estas palabras:

"La ciudad de Jerusalén, semejante por su luz a una piedra preciosa, parecida al jaspe, claro como el cristal... no necesita ni sol, ni luna, porque la claridad de Dios la ha iluminado y su lámpara es el Cordero" (Ap. 21, 11-23).

El monasterio es el lugar que prepara a los hombres para la redención, debe irradiar luz al pueblo que está necesitado.

El románico es el arte de unos hombres que quisieron construir una imagen del mundo venidero, una imagen bella de un mundo de luz y amor, y para ello utilizaron las imagenes y representaciones que encontraron.



El románico es el arte que plasma la lucha del Bien y del Mal, la guerra entre las huestes celestiales que dirige San Miguel, a las ordenes de Cristo contra las huestes demoniacas de Lucifer. Es el mundo del Grial, de la creatividad de bestiarios, de la inspiración



La visión apocaliptica del mundo en guerra, pasará a los capiteles y portadas, a la piedra. Y de lo más hierático pasará a la humanización, de las amenazas del clero de un mundo que acaba pasaremos a San Bernardo y la visión neotestamentaria, de Bernardo llegaremos a San Anselmo que planteará, la Encarnación del Hijo de Dios como base de la fe católica. María cobrará protagonismo ella será el Nuevo Arca de la Alianza.


Tierra Santa, realizar el Vía Crucis por las calles en que fue maltratado y cayó Jesús al suelo, seguir los pasos de Santiago bajo las estrellas, ver la tumba de Pedro.



El hombre medieval cree que las calamidades de su tiempo son victorias de Satanas y necesitaba mirar a Cristo con su rostro de hombre, capaz de vencerle. Y los santos son los mediadores entre la tierra y el cielo, sus vidas se convierten en modelos a seguir, las vidas de santos cobran importancia en la liturgia, y el pueblo ve sus vidas reflejadas en la piedra. Poco a poco, los santos se convierten en "obreros especializados", cada uno representando fuerzas divinas particulares contra cada mal. De ahí el Camino de peregrinación sembrado de reliquias... Del camino y la peregrinación se llegará a la defensa del peregrino y los santos lugares, la Guerra Santa y las Ordenes Militares, encabezadas por la Orden del Temple.

Es un mundo de la Paz de Dios, de la rebeldía antimaterialista de Francisco de Asís, de las Bienaventuranzas de San Lucas.. y todo ello se verá expuesto en la piedra y en las pinturas, y en todas las manifestaciones culturales.
La imagen petrea cristiana, a través de sus artistas creará un mundo simbolico cargado de profundo sentido humano. El simbolo no es sólo lo que vemos sino que guarda un significado profundo, no inmediatamente perceptible. Los símbolos nos muestran imagenes arquetipicas por lo que está al alcance de todos, se repiten a través de los siglos, con valores nuevos y matices redescubiertos o como en esta época informática, se pierde su significado debemos hacer un gran esfuerzo para captarlos, atiborrados de datos e información inutil.

El simbolo es universal y llega donde no llega la palabra, es una cuerda que tira de nuestra sensibilidad sacando a la superficie, lo que más nos afecta que vemos reflejado en lo que vemos.