miércoles, 2 de septiembre de 2015

De puertos y caravanas... rutas de aromas y comidas de al-Andalus. ( 1)

Se dice y se cuenta que en el papiro Eberts, que fue descubierto en el siglo XIX, en una tumba de Tebas, y que se trata del documento médico más antiguo, ya se nos habla del uso farmacológico de las especias en el Antiguo Egipto. Estas fueron usadas sobre todo en el embalsamiento y ritual de la muerte de las clases más altas, en el 1150 a. C.  Aun múcho antes, hacia el 2700 a.C, ya se utilizaba la casia para determinados problemas por los herbolarios chinos. Especias y plantas aromáticas fueron usadas durante milenios como remedios curativos, o para los cuidados corporales. Tal era el valor que se les daba que su precio era equivalente al del propio oro. De ahí que fuera un presente para reyes, y así tenemos que el presente de la Reina de Saba a Salomón, estuvo formado por oro, joyas y especias. Las especias eran productos oriundos en la mayor parte de Extremo Oriente por lo que se tuvieron que crear rutas y caminos, que obligaron a levantar algunas de las ciudades más importantes de la antiguedad, así como puertos. Las especias viajaron a través de mares y desiertos, eran un tesoro que hacian ricos a los hombres. Fenicios, griegos y romanos llevaron a las especias al Mediterráeo. El Islam, a través de los barcos musulmanes y las caravanas milenarias de los beduinos del desierto que iban repletas de especias y esencias aromaticas, unieron Extremo Oriente con Occidente, el mar de la China, las islas del Indico con el Magreb y al-Andalus.