viernes, 8 de agosto de 2014

Egipto en el románico I ( De simbolos y matriarcas)

Es curioso, cuando estudiamos la iconografía de ciertos templos románicos o góticos, encontrarnos  de narices con  el misterioso Egipto. De alguna extraña manera a través de los iniciados, o gremios de constructores se tuvo que crear una cadena infinita en el tiempo que perpetuó determinadas enseñanzas que aunque fueron diluyéndose ya  que mucho contenido tras el incendio de la Biblioteca de Alejandría fue perdido para siempre, nos llegó... por la vía oral. Milagrosamente, pero llegó a través de los iniciados y los Maestros constructores.

Son muy conocidos los ejemplos que comparan la representación entronizada  de Isis con Horus, con María como trono del Hijo de Dios, que podemos observar en su apoteosica hierática majestad en el románico. También es conocido como el Dios Anubis,  que pesa el corazón del difunto, pasó a la iconografía cristiana con casi idénticos valores como San Miguel, pesando las almas el día del Juicio Final, y que podemos ver en Chartres o en una pequeña iglesia gallega como la de Santiago en Vilar de Donas.


En este mismo blog, vemos también como otra faceta del Dios Anubis, nos llegó a través de la imagen de San Cristobal, nuestro santo licántropo. Un Anubis que protege al Niño Horus.

Pero también hay más valores, la diosa Bastet, en su faceta maternal  también tiene atributos que heredaría la Madre de Dios.  Y por ejemplo podemos ver en la zona del Valle de Mena, donde el simbolismo de la serpiente tal y como explicaba Manuel Guerra está muy arraigado desde tiempos del Paleolitico, representaciones que nos recuerdan a Seth, sangrando a la serpiente Apofis. Y aunque muchos dirán que simplemente es San Jorge, o San Miguel. Debo decir que ese aspecto serpentino que vemos en Siones, que recuerda unos intestinos, es un legado de la simbología de Apofis, que es así literalmente descrita en los papiros. Es una imagen que también nos recuerda a mitos mesopotamicos y fenicios como el de Marduk luchando contra Tiamat. Como siempre el eterno mito donde la luz siempre ha de luchar contra la oscuridad a quien siempre acaba venciendo pero no eliminando del Universo, para mantener las fuerzas en equilibrio.  Curiosamente la Gran  Serpiente Cósmica, Apofis, es vencida por Seth, bajo la forma de gato, y justamente vemos gatos en capiteles próximos a estas representaciones de lucha. Este hecho, no he visto que se haya comentado en libro alguno y es bastante aclaratorio de esa relación gato dual como ser de luz y oscuridad.


En la Catedral de Orihuela, encontramos la abeja, de ella decía Horapolo (Horap. I, 62) que era el simbolo del pueblo obediente. Champollion, traduce abeja, como rey de un pueblo obediente.

Es por ello que la abeja era en Egipto simbolo de realeza y de inspiración sagrada, ya que la miel, era el dominio de las palabras sagradas o preceptos. Es decir el faraón, como rey-sacerdote,  era el dueño de la inspiración sagrada, o palabras secretas.  También la abeja, simboliza los matriarcados y la reina madre. Y no olvidemos que pese a todo, Egipto era un matriarcado ( en el que encima tuvimos a más de un faraón que era una mujer disfrazada como se viene comprobando en los últimos años, con estudios como los realizados a la faraona Haptsesup.) Ya que era la reina la que realmente donaba y transmitía la sangre solar. Esta idea se transmitió al judaísmo gracias al  faraón hereje, más conocido como Moisés. De ahí que se sea judío, sólo si tu madre es judía.

En el tratamiento dado tanto al antiguo Egipto como a la antigua Grecia, llama poderosamente la atención el enfoque totalmente patriarcal, como si ni Toynbee ni Graves hubieran existido nunca.Ya es hora de que los historiadores (o por lo menos ¡las historiadoras!) deberíamos ser más imaginativos y explorar los indudables indicios de los posibles origines matriarcales de las civilizaciones en cuestión. Y desde aquí mandar un abrazo a mi muy admirada Francisca Martín Cano por su valentía, por  romper moldes inamovibles.

No olvidemos que los cimientos de Egipto son agricolas, y la agricultura es un invento femenino. 

No hay duda que la palabra "madre" es un termino muchísimo más antiguo que su equivalente masculino, y que la palabra "padre" en casi todos los idiomas - antiguos y hasta modernos -parece el resultado de una contracción con un significado muy diferente al actual. Si los antiguos Egipcios hablasen español,  el origen de la palabra "padre" pudiera haber sido, por ejemplo, la siguiente contracción: p(areja de la m)adre.  El nombre del Patriarca Israel  era una contracción de "Isch Rachel", literalmente "hombre de Raquel"(uno de los muchos indicios de un  origen matriarcal de una sociedad que, con el devenir  del tiempo se convirtió  en el prototipo del patriarcado).

La veneración de la madre de Dios recibió un  impulso cuando a partir del siglo IV,Constantino convirtió a la Iglesia cristiana en una Iglesia Imperial, convirtiendo de obligado a las masas paganas del Imperio. Esta gente acostumbrada a milenios de culto a la Gran Madre, La Diosa, La Virgen Divina etc. no podían aceptar un patriarcalismo Judaico integrista adoptado por ese Cristianismo  misogino gracias a San Pablo. No ha de sorprender  que fuera en Egipto donde se originó la adoración de María bajo el titulo de Teotokos (preñada de Dios). Más tarde, en el concilio de Efeso esta designación egipcia se convirtió en dogma de la Iglesia. Como vemos fue en Egipto, donde hasta la era Cristiana, Isis (con el niño Horus en brazos) había sido adorada por encima de todas las cosas, en donde se cristalizó el culto a la Virgen María(con el niño Jesús en brazos). O mejor dicho, donde la Diosa Isis se convirtió en la Virgen María. Y de esta forma el destino de Isis fue convertir el Cristianismo primitivo misogino tras la manipulación paulina y constantiniana en una religión sincrética. Una pequeña venganza de la Luna y la Tierra, sobre la dictadura solar patriarcal.

Pero habrá muchos cristianos actuales que consideraran que la Theotokos del románico, más que María, sería Magdalena con el linaje de un rabí, llamado Jesús (Recordamos que para ser rabí, tal y como es llamado en el Evangelio es condición obligatoria ser hombre casado).  Y esto explicaría porque vemos abejas en los templos de la época  románica y gótica,  algunos de los cuales estaban creados por el Temple. Recordemos la Iglesia de San Torcuato en Santorcaz, que estudió Juan G. Atienza.

Mucha gente hablará de la abeja, y el simbolismo de pureza que nos llega a través de los monjes cistercienses... pero olvidarán que el venía de una cultura celta, imbuida en el matriarcado celta.

Pero prosigamos con símbolos egipcios en el románico, y ahí encontramos la figura del asno rojo, que representa la ignorancia malvada, en oposición a la asna blanca que es el neófito que busca el conocimiento espiritual. Y en algunos templos donde hay clara alusión al Grial como Siones, encontramos un asno de Sileno, que nos avisa de que no cambiemos el agua de la inmortalidad por un brebaje común y ordinario. Ya que el asno estúpido prefirió los conocimientos del mundo exterior a las fuentes de agua viva del espíritu.

CONTINUARÁ.