sábado, 31 de mayo de 2014

La Magdalena...INTRODUCCIÓN



Si algo podemos tener claro por los textos evangélicos y apocrifos es que era la mujer que escogió Jesús, para revelarle sus enseñanzas y los secretos de su sabiduría. Parece que este hecho no fue entendido por el grupo de sus apóstoles ( discipulos más cercanos) Ella está presente en la unción, es a quien se aparece primero tras resucitar, y es la mensajera de la buena noticia. 


Hay algo extraño en esta mujer, de la que no sabemos ni su verdadero nombre, sino solo su mote. Se han tejido leyendas, hipótesis, mentiras, suposiciones. Seguir la huella de la Magdalena es adentrarse en un laberinto urdido por el poder eclesiastico. Algo que hace sospechar que cuando se afanaron en ocultar su verdadera identidad e importancia, es porque fue mucho más importante en la creación de la nueva religión de lo que nos han dejado entrever. Si la Magdalena era la preferida de Jesús, y eso pudiera incluso implicar ser la esposa, tal como parece que afirma cierta corriente o tradición heretica cristiana, se podrían tambalear hasta los cimientos de la Iglesia.

¿Quien era esa mujer que se ha intentado oscurecer hasta convertirla en una Virgen Negra, según opinan algunos eruditos? ¿Por qué la Iglesia primitiva la convirtió en prostituta hecho desmentido por Pablo VI, en el año 1969? ¿Por que Jesús, prefirió a una mujer para depositar sus secretos a un hombre? ¿Y si Pedro era el poseedor de las llaves porqué no fue él? ¿Por qué incluso en la actualidad sigue siendo un tabú hablar de ella? ¿Realmente hubo un linaje? ¿Qué fue de los Desposiny?

¿Por qué triunfó de los cristianismos primitivos, la iglesia de Pedro y Pablo frente a la de la Magdalena? ¿Hubo una traición? ¿Por qué es tan peligrosa la idea de que pudiera haber descendientes de Jesús? ¿Pudo ser el "discípulo amado" más bien "la discipula amada? ¿Pudo ser incluso que si hubiera un "discipulo amado", un joven imberbe que habría sido el fruto de ese amor o incluso más hijos?

¿Por qué el cristianismo dejó de ser "natural", porque se demonizó el sexo y a la mujer? ¿Por qué mientras se vilipendiaba a una mujer se ensalzaba a otra con aspecto de niña, pura y virginal que callaba y guardaba sus pensamientos? ¿era judía o pagana? ¿Cual era su status, o su formación intelectual? Son tantas preguntas ante el enigma de la Magdalena...

La historia de amor de Jesús y la Magdalena, hay que encuadrarla en su tiempo,en Israel y en la cultura judía. De haber existido, tuvo que ser reglamentaria pues sino sabemos que habría terminado entre pedradas.

La beata Ana Catalina Emmerich, famosa vidente de principios del siglo XIX, introdujo una novedad al mencionar en sus visiones (transcritas por el poeta Clemente Brentano) una tercera hermana de la familia de Lázaro en Betania: María la Silenciosa, homónima de su hermana la Magdalena aunque opuesta en costumbres, tratándose de una muchacha discreta (hasta ser considerada lela por la gente) y amante de la soledad y de la vida retirada. A ella se habría referido Jesús y no a la otra María al decirle a Marta que su hermana había “elegido la mejor parte”. No hay nada en la Sagrada Escritura ni en los Padres y escritores eclesiásticos que apoye la existencia de María la Silenciosa (que vendría a complicar la ya de por sí confusa cuestión de la identidad de la Magdalena).

Lo cierto es que la santa que tiene una relevancia especialísima en el Cristianismo, ya que fue la primera testigo de la Resurrección del Señor y la que la anunció a los discípulos, razón por la cual la Tradición la conoce con el bellísimo título de “Apostola Apostolorum”, es decir la “Apóstol de los Apóstoles”. Quizás fue el merecido premio con el que quiso distinguir Jesucristo a la que había demostrado una fe y un valor intrépidos, acompañándole al pie de la cruz y asistiendo a su entierro mientras los demás (a excepción de san Juan Evangelista) se habían dispersado y ocultado por temor a seguir la misma suerte que su Maestro. Otro dato a tener en cuenta, es que Roma, sólo dejaba acercarse a los patíbulos a los familiares más allegados ( hermanos, padres, esposos, hijos, o tíos).

Como quiera que sea este hecho confiere a santa María Magdalena un puesto de primerísimo orden en la Historia Sagrada y en la espiritualidad católica. Dado que acudió al sepulcro, junto con María de Cleofás y María Salomé, portando aromas con la intención de ungir el cuerpo de Jesús, se la conoce como la “Myrophora” (“la portadora de mirra”), nombre que se acomoda bien asimismo a la que ungió dos veces al Señor antes de la Pasión

En Oriente se cree que María se retiró a Éfeso con la Santísima Virgen y san Juan evangelista y allí murió, siendo sus reliquias trasladadas a Constantinopla en 886. Dato curioso es la relación que alguno quiso establecer entre la Magdalena y el Discípulo amado, de quienes se dijo que estaban prometidos cuando Jesús llamó a Juan para seguirle, lo que motivó los celos de María y su descarriamiento.

Según una tradición firmemente arraigada en el mediodía de Francia, María, Marta, Lázaro y algunos otros discípulos de Jesús fueron apresados durante la persecución de Herodes y metidos en una embarcación dejada a la deriva para que se ahogaran. Un ángel habría conducido la nave milagrosamente, haciéndola surcar el Mare Nostrum y llegar hasta la costa de la Provenza. Allí los hermanos de Betania y sus acompañantes predicaron el Evangelio y convirtieron a los naturales, siendo Lázaro elegido obispo de Marsella. María Magdalena se habría retirado al interior, a vivir una vida de penitencia en un cerro no lejos de Aix, donde vivió unos treinta años. La leyenda cuenta que cada día era llevada al cielo en éxtasis siete veces para asistir a la liturgia celestial, lo cual ha dado lugar al tema de la “Asunción de santa María Magdalena”, muy popular en el Arte.

El sepulcro de santa María Magdalena fue objeto de un culto extraordinario y se convirtió en centro de peregrinación, el corazón de la Provenza cristiana. En 745 fue trasladado rápidamente a Vezelay por temor a las invasiones sarracenas, pero volvió una vez pasado el peligro a su emplazamiento original, aunque oculto por temor a nuevos peligros en una época de gran inestabilidad. Allí se lo halló intacto en 1279 en el curso de unas excavaciones llevadas a cabo por mandato del rey de Nápoles Carlos II de Anjou, conde de Provenza, que había donado el terreno a los dominicos para que edificaran su iglesia. El año jubilar 1600, Clemente VIII donó un sarcófago precioso y un relicario para la cabeza, venerada por separado del resto del cuerpo. La iglesia de la Sainte-Baume fue arrasada por la Revolución. En 1814, fue reconstruida, siendo nuevamente expuesta en ella la reliquia del cráneo de santa María Magdalena. El resto del cuerpo se había perdido en medio de la tormenta revolucionaria. En 1969, el papa Pablo VI, muy atento a la crítica histórica, retiró el apelativo de “Penitente” y "prostituta".
Un fragmento de un papiro del siglo IV al que hasta ahora no se había prestado atención y que podría formar parte de un evangelio apócrifo hace una mención de Jesucristo y su esposa, lo que alimenta la teoría de que el mesías del cristianismo estuvo casado. 

Un estudio publicado por la profesora Karen King de la Harvard Divinity School, en Massachusetts, detalla que ese fragmento de papiro incluye la frase en copto, el lenguaje de los antiguos cristianos en lo que en la actualidad es Egipto: "Jesús les dijo, mi esposa ...".Para King, que presentó sus conclusiones en el Congreso Internacional de Estudios Coptos en Roma, este antiguo papiro "aporta la primera prueba de que algunos de los primeros cristianos creían que Jesús había estado casado".

Para los que llevamos años analizando, comentaba Juan Arias, los textos evangélicos de la Iglesia, sean los canónicos o los apócrifos, sobre todo los gnósticos, no es ninguna novedad que Jesús estaba casado y seguramente tuvo hijos, algo tan normal en la sociedad judía de su tiempo que lo contrario hubiese sido anormal.Nada más precioso para un judío que la descendencia. Hasta el punto de que, en la Biblia, Dios permite a los patriarcas, cuyas esposas eran estériles, acostarse con una esclava que les diera un hijo.Los cristianos siempre se preguntaron por qué los Evangelios nunca hablan de la familia de Jesús. Y la respuesta de los investigadores e historiadores fue siempre la misma: porque para los judíos tener familia era algo totalmente normal, tan normal que ni se mencionaba. Todos los apóstoles, por ejemplo, estaban casados y en los textos sagrados nunca se habla de sus mujeres e hijos. Sólo una vez se nombra de refilón a la suegra de Pedro a la que Jesús curó de una enfermedad. Como quiera que sea este papiro, ha coincidido en el tiempo con la solicitud del Papa Francisco, de una nueva teología de la mujer. Esto es algo que yo repetía desde el año 2005 en mis rutas del Toledo templario y el Grial, cuando enseñaba nuestra Magdalena embarazada.

Dice un refrán muy sabio... "cuando el río suena, agua lleva".

Es tal la iconografía que ha generado esta mujer, tanto entre los ortodoxos como heterodoxos que intentaban disimular sus creencias, que creo que es hora de que empecemos a hablar de la Magdala.

De su categoría e importancia, así como de otras mujeres del Evangelio nos da testimonio este icono bizantino cuya imagen ilustra el post.

Los elementos de su iconografía, el huevo rojo, la jarra de alabastro, el collar de perlas, el libro abierto, la calavera, el ropaje rojo, la cruz patriarcal, su pelo largo rojo y suelto... son demasiado interesantes para que un investigador mire para otro lado ante este tema.

En los Evangelios aparecen cuatro mujeres que han sido identificadas individualmente y entre sí con el personaje al que la liturgia católica venera como santa María Magdalena, la penitenteA continuación os dejo con unos datos a tener en cuenta y que no admiten discusión incluso entre los católicos:

La Iglesia de Oriente siempre ha considerado a estas  "marías",como personajes bien distintos. En la Iglesia latina, en cambio, se tendió ya desde san Jerónimo a tenerlas por una misma y única mujer, lo cual quedó establecido por san Gregorio Magno, pasando así a la liturgia romana, como puede verse en el oficio y la misa del 22 de julio del usus antiquior (pues tanto la Liturgia de las Horas como el Misal más recientes evitan cuidadosamente la identificación).:

1. María de Magdala, de la cual se dice que Jesús echó siete demonios (Marc. XVI, 9; Luc. VIII), que le seguía junto con otras mujeres y le asistía con sus riquezas (Luc. VIII, 1-3), que estuvo al pie de la cruz (Matth. XXVII, 55-56; Marc. XV, 40; Ioann. XIX, 25), que asistió al entierro del Señor (Matth. XXVII, 61; Marc. XV, 47; Luc. XXIII, 55) y que acudió con otras dos al sepulcro la mañana de Pascua, apareciéndosele el Maestro, cuya resurrección anunció a los discípulos (Marc. XVI, 9-11; Luc. XXIV, 1-10; Ioann. XX, 11-18).

2. María de Betania, hermana de Lázaro y Marta (Luc. X, 38-42; Ioann. XI, 1-45), que ungió a Jesús durante una cena en Betania, en casa de Simón el Leproso: en la cabeza según unos (Matth. XXVI, 6-13; Marc. XIV, 3-9) y en los pies según otro (Ioann. XII, 1-8).

3. La pecadora arrepentida que ungió los pies de Jesús en casa de un fariseo (Luc. VII, 36-50).

4. La mujer adúltera, llevada por los escribas y fariseos, con intención de apedrearla, a Jesús, mientras predicaba en el Templo, y que la perdona (Ioann. VIII, 1-11).