martes, 24 de marzo de 2015

Una pequeña licencia



Más allá de mi pasión por el Arte Medieval Cristiano y Musulmán, encuentro mi fascinación por el Arte Antiguo. La nota más alta de mi carrera, fue en Arte Antiguo. Los cimientos de todos los símbolos que luego encontraremos en esa época medieval, tienen su origen en Cavernas, Egipto, Mesopotamia, Roma, Grecia... 

Desde hace años soñaba con visitar algún día Egipto, Irán, Irak, Siria... Por desgracia, muchas de las cosas que yo quería ver y visitar, hoy son polvo.

Son polvo, junto al polvo de niños, mujeres y hombres...

La vida de un niño, la inocencia de su mirada vale más que mil monumentos, tesoros y esculturas. Pero aún así, soy Historiadora de Arte, y me acongojo no sólo por esas pérdidas humanas, sino por esa perdida que ha sufrido la humanidad. Ese hachazo a la cultura. Me acongoja pensar que la gente se remueva más por piedras que caen, que por niños que lloran. Me acongoja que si las naciones hubieran hecho algo hace tiempo, no habríamos llegado a eso. Me acongoja que alguien haga su agosto con el robo, la expoliación, y la destrucción, la muerte y la barbarie.

Me enerva  y eso que yo no soy una gran especialista, pero se lo suficiente para darme cuenta de la cantidad de burradas, clichés absurdos y sin base, que se llegan a contar en tertulias radiofonicas y televisivas que luego se convierten en estandarte de blogs y charlas de bar.

Pero hoy voy a tomarme una pequeña licencia y hacer un post, donde no sólo tocaremos la época medieval sino otros tiempos, lejanos y cercanos.

No voy a entrar en temas políticos, donde creo que a fuerza de repetirse mentiras se convierten en verdades, simplemente hablaremos de Historia, Arte y Cultura.