domingo, 16 de marzo de 2014

Arquitectura templaria I

Cuanto daño hicieron las teorías de Violet Le-Dut, quien al estudiar dos iglesias templarias francesas, concretamente la de Laon y la de Paris, de planta centralizada, pensó que ese era el "sello" de la Orden.

Violet Le-Dut, pensó que las iglesias templarias eran así, de planta centralizada. Es decir circulares, ya que se inspiraban en el modelo del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Pronto las teorías de Violet Le-Dut, llegaron a España y fueron seguidas por Vicente Lamperez, para este arquitecto, estaba claro que las iglesias templarias obedecían un plan centralizado y de no poder ser así, seguían las pautas del Cister. Y así fue como cualquier templo "circular" fue atribuido al Temple, sin tener en cuenta datos históricos que avalaran lo contrario.

La atribución al Temple de las capillas de plan central  o radial llegó a la península al caer el siglo XIX (1898) de la mano del arquitecto historiador Vicente Lampérez y Romea, quien,  quedó cautivado por las teorías románticas de Viollet-le-Duc (1868).

Fue así como durante las primeras décadas del siglo XX, las capillas radiales de la Vera Cruz, Eunate y Torres del Río, se convirtieron en sólidas representantes de la fórmula utilizada por los templarios para imitar y rememorar el Santo Sepulcro de Jerusalén. En el mejor de los casos estas filiaciones han sido más que cuestionadas  por los historiadores.

Más tarde Robert de Lasteyre, formulará una teoría según la cual  durante el siglo XII, los edificios templarios seran "circulares" y luego abandonaran esa forma de construir.

Por fin Elie Lambert, hizo el estudio más concienzudo y científico sobre este asunto, no respondió a la pregunta de si existió una "arquitectura templaria!, como en otras ordenes. Pero lo que si dejó claro es que los edificios templarios son similares a los que geograficamente tienen en sus alrededores. La atribución exclusiva de las iglesias templarias a las  que poseen  planta circular deja claro que no tiene ningún fundamento. Sin embargo, sus conclusiones sobre las capillas de templarios resultan parciales pues sólo se aplican a las de los «castillos o palacios fortificados», dejando aparte las otras iglesias que no forman parte de un conjunto defensivo y que se construyeron siguiendo esquemas arquitectónicos diferentes a aquellas. Esta omisión resulta todavía más evidente si recordamos que, en conjunto, son menos numerosas las capillas de castillos que las de encomiendas rurales o urbanas

Aún no se ha realizado un trabajo a nivel europeo para ver que tienen en común los distintos edificios por lo que la respuesta sigue siendo un interrogante.

Se puede decir no obstante,  y eso si que es indiscutible que los edificios templarios no tienen una unidad de estilo, y los edificios se asemejan a los que tienen  en la zona donde se ubican.  

En el medio rural se suele dar la iglesia de una sola nave y cabecera semicircular, a veces de testero plano, careciendo de decoración. Abovedadas, techumbres a veces de madera, al exterior de teja. Ahí tenemos el caso de Santa María de Siones, Carrión de los Condes o Tamara ( esta con testero plano). Caso aparte son iglesias como la desparecida de Ceinos de Campos, que tuvo que tener una cúpula inspirada en la de la Catedral Vieja de Salamanca y la Catedral de Zamora.

También tenemos iglesias templarias mudejares, como es el caso de San Salvador de Toro, o las ya muy reformadas de Villalpando o Pajares de Lampreana.


Santa María la Blanca de Villalcazar de Sirga - Palencia


En el medio urbano, los edificios son más complejos como San Juan del Mercado en Benavente, que posee tres naves y tres ábsides y una rica decoración escultórica.


El poeta G.A. Bécquer (1836-1870), en dos de sus leyendas (“El Monte de las Ánimas” y “El rayo de luna”) atribuye a los templarios edificios religiosos ruinosos de Soria. A pesar de tratarse de textos cortos, parece que en la primera leyenda se refiere a una dependencia de la iglesia de San Polo y en la segunda al monasterio de San Juan de Duero, ambas ajenas al Temple.

En la Corona de Castilla, mucho más que en la Corona de Aragón, la asignación arbitraria de edificios a la orden del Temple ha estado y sigue estando muy extendida.

En tierras de la histórica Corona de Castilla se empiezan a encontrar noticias sobre monumentos templarios en textos historicistas, más o menos fiables, de las famosas guías ilustradas “Recuerdos y bellezas de España” (1839-1865)17; reseñas de excursiones científicas, en el “Boletín de la Sociedad Castellana de Excursiones”18; artículos con alguna intención arquitectónica en el “Boletín de la Real Academia de la Historia”; en revistas científicas regionales, como la «Revista de Estudios Extremeños».

Hay que destacar el trabajo de Javier Castan Lanaspa, sobre las iglesias rurales y urbanas en Castilla y Leon, a principios de los 80 y continuado a lo largo de su carrera. 

En el simposio «El arte y las Órdenes Militares», hubo una aportación que representa una primera aproximación al conocimiento de la arquitectura militar del Temple en la región extremeña. Nos referimos a los artículos sobre las fortalezas de Jerez de los Caballeros y Alcorchón.

En el año 1989 se presentó en la Universidad de Barcelona una tesis doctoral sobre la arquitectura templaria en Cataluña que realizó Joan Fuguet. Entre las conclusiones se constataron relaciones (influencias o paralelismos) entre la arquitectura militar templaria catalana y las fortalezas de los cruzados de Oriente, en la utilización de plantas cuadrangulares, dobles recintos... así como en la organización funcional de los conjuntos conventuales y en la tipología de los edificios.

De particular interés para la arquitectura templaria peninsular fue la
excavación de urgencia, llevada a cabo en 1991, en el solar donde hasta los años sesenta del siglo XIX, se levantara la capilla conventual del Temple de Zaragoza. Sabíamos por fuentes contemporáneas a su destrucción, que se trataba de uno de los raros ejemplos peninsulares de planta circular. J.F. Casabona, director de la excavación ha escrito sobre ello. Interesante es la monografía que, recientemente (1997), Olga Pérez Monzón ha dedicado a la encomienda zaragozana de Novillas; es un trabajo eminentemente documentalista –elaborado a partir de la documentación hospitalaria de época moderna—, que ofrece alguna información sobre la capilla y el castillo de la antigua encomienda templaria, hoy desaparecidos o remodelados por los sanjuanistas.

A lo largo de la última década de este pasado siglo, en la localidad de Ambel, sede de una importante encomienda templaria y hospitalaria, se llevó a cabo un ambicioso proyecto de arqueología medieval bajo la dirección del doctor Chistopher Gerrard, de la universidad de Durham, profundo conocedor de la zona. El estudio ha sido decisivo para conocer las fases constructivas de la casa-encomienda templaria y hospitalaria.

La historiografía portuguesa de los últimos años, en general, ha seguido la línea iniciada en la primera mitad del siglo XX, marcada por la preeminencia de Tomar y la singularidad de Almourol.

Terminamos este pequeño resumen con las palabras de Joan Fuguet:

"Si bien actualmente los estudios sobre arquitectura militar están
bastante avanzados en Portugal y en la Corona de Aragón, el reino de Castilla presenta un déficit historiográfico que no permite hacer comparaciones con el resto de construcciones templarias de la Península y establecer si también sus edificios presentan elementos novedosos respecto a su tiempo. Sería deseable que en el futuro se profundizara en el conocimiento de toda la arquitectura militar templaria de la Corona de Castilla y de la Península en general. En particular en lo referente al régimen de tenencia de los castillos templarios castellano-leoneses. Sólo así podremos ver si existen diferencias entre los castillos templarios castellanos por una parte y los portugueses y de la Corona de Aragón por otra."



San Salvador de los Caballeros - Toro (Zamora).

Este articulo se ha basado en la obra de Javier Castán Lanaspa, "Arquitectura templaria castellano leonesa", la obra de Joan Fuguet y Carme Plaza: "Los templarios en la Península Ibérica", y el artículo sobre historiografía de Joan Fuguet: "LA HISTORIOGRAFÍA SOBRE ARQUITECTURA TEMPLARIA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA", ANUARIO DE ESTUDIOS MEDIEVALES (AEM)37/1, enero-junio de 2007,pp. 367-386 del que hemos hecho una brevísima recensión.