lunes, 15 de junio de 2015

La Mezquita de Tornerías (Introducción)


Desde que en agosto del año 2012, bajo el gobierno de Mª Dolores de Cospedal, se dió cerrojazo a el Centro de Artesanía de Castilla la Mancha, esta Mezquita permanece cerrada en una ciudad Patrimonio de la Humanidad.


El cierre del Centro de Artesanía de Castilla-La Mancha, que entre otras actividades gestionó los Premios Regionales de Artesanía y la formación continuada de las 1.150 pymes artesanas de la comunidad, se basó, según el Gobierno castellano-manchego en la "mala situación económica que atraviesa la región".


Según las mismas fuentes, este cierre supuso la "eliminación" de cualquier política, estrategia de promoción y comercialización dirigido al sector artesano de Castilla-La Mancha como la gestión de la jornada de reconocimiento al sector artesano y del fondo documental sobre el sector además de un banco documental de los oficios artesanos e imágenes.

Desde aquí queremos reinvidicar la apertura de uno de los monumentos más interesantes de la ciudad.

La Mezquita de Tornerías por su propio valor artístico merece ser visitada... y ahora vamos a dar unas pinceladas.

Ubicada en lo que fue la primitiva placita del Solarejo y hoy en la calle popularmente conocida como de "las pescaderias", encontramos un interesante monumento islamico de a mediados del siglo XII, en las proximidades de lo que fue la Mezquita aljama de la ciudad. Allí en el "barrio de los francos" y  que tuvo como vecinos el gremio de los bruñidores (plateros, joyeros, etc.).

La primera mención donde encontramos esta mezquita data del año 1190, donde en la descripción de un mesón cercano se dice, que "el tal mesón está situado encima de las tiendas de los cambiantes, en el zoco de los bruñidores, en el arrabal de los Francos, cerca de la mezquita de los musulmanes".

Desde su construcción en el siglo XI, mantuvo su culto musulmán, incluso tras la reconquista pactada de la ciudad por parte de Alfonso VI, con los musulmanes, manteniendo el culto hasta el año 1498, última mención de ella como lugar de culto musulmán. Es decir que fue mezquita durante más de 400 años, tras la reconquista cristiana. La mezquita se salvó además milagrosamente en el año 1467 de un incendio que arrasó 16.000 casas que hicieron desaparecer las calles de la Sal, Rua Nueva, Alcaicerías de los paños, Alcaná de especieros, hasta Santa Justa y el Corral de Don Diego, en las refriegas entre partidarios del Conde Cifuentes y el de Fuensalida. Ya también junto a la mezquita del Cristo de la Luz, se había salvado en el duro castigo que recibieron las aljamas de la Península en el año 1391.

La Mezquita de Tornerías, tras la perdida de la mezquita, ubicada donde hoy está la iglesia de El Salvador, cuyo minarete podemos observar,  y la aljama o mezquita principal que fue sustituida por la catedral adquirió gran importancia. 

Fue en 1505, cuando deja de ser mezquita,  y se convierte en propiedad del Corregidor de Castilla Pedro de Castilla que la dona como mesón, al Hospital de la Misericordia. Ha sido este espacio dedicado desde entonces a mesón, casa de vecinos, fábrica de velas para la catedral, taller de sombreros, bodega y tornería. Sin embargo su uso como mezquita no fue olvidado y aparece en documentos del año 1641, como el lugar donde estuvo una mezquita. 

Poco a poco , se va quedando en el olvido, y así es como en el siglo XIX, el edificio llama la atención de historiadores que no saben a ciencia cierto si su uso fue de mezquita o sinagoga. 

Fue en 1879, cuando Amador de los Ríos, le dedica uno de sus grabados para su obra "Monumentos arquitectónicos de España" y años después ya en 1887, Francisco Fernández González dirá:

"Ni mueven a poco dolor en los que visitan la Imperial Toledo los mutilados restos de la gloriosa fabrica de la mezquita o humilladero muslim de la calle de las Tornerías, cuya pureza de estilo, gallardos arcos, y elegantes columnas compiten con los de la aljama Omeya de Córdoba, destrozados sobremanera y repartidos entre viviendas, y locales de aspecto mezquino destinados ¡suerte adversa! cual a taller de calderería, cual a verdulería. Habent sua fata monumenta. Más, con ser verdaderamente tristísimas tales contemplaciones..."

Ya en 1903, el hijo de Amador de los Ríos, convence al Marqués de Torrecilla, en ese momento propietario de las viviendas para que restaure parte del edificio. En su visita, Rodrigo Amador de los Ríos, comprueba que para hacer los dormitorios de la vivienda la dueña de la tienda de verduras y legumbres ha roto una bóveda y dañado el mihrab. Así como el ennegrecimiento por los humos de la cocina del solemne edificio. En 1905, se procede a eliminar capas de yeso y cal, apareciendo la mezquita y algún resto visigodo en los muros del edificio.

Según se iba limpiando se fue comprobando que el edificio se asentaba sobre muros romanos, en pleno castellum aquae, o depósito de agua potable de la ciudad romana que recibía y distribuía las aguas que llegaban por el acueducto desde la presa de la Alcantarilla en Mazarambroz, cuya canalización pasaba por Ajofrin.  De ahí que para salvar el desnivel, la mezquita tenga la particularidad de tener dos pisos, convirtiéndola en uno de los edificios más originales del arte islamico que conservamos en Europa y quizás en el mundo.

Años después de esta primera restauración apareció el pozo de las ablucciones en la casa de al lado.  Pero no es hasta 1968 que con un presupuesto de 200.000 pesetas se acomete una restauración y nuevas excavaciones.  Fue ya en 1980,cuando se inicia una intensa intervención para recuperarla, intentando incluso recuperar su entrada por la plaza del Solarejo y su antigua estructura.

La Mezquita debió construirse tras la crisis politica que afecta a todo al-Andalus en el siglo XI, y que concluye en Toledo con el entronamiento de los Banu di-Nun, familia procedente de Santaver. Ismael az-Zafir, será un protector de las ciencias y las artes en Toledo, hecho que culminará su sucesor al-Mamum, que es a quie debemos los palacios de la ciudad que fueron descritos con sumo elogio por los poetas árabes. En estas fechas hay llegada masiva de mozárabes procedentes de Córdoba a Toledo.

La Mezquita de Tornerías, tiene el templo en la parte superior es un cuadrado de proporciones algo superiores a las de la Mezquita del Cristo de la Luz, en cuyo interior hallamos 9 cúpulas, al igual que en esta.

Esta disposición  arquitectónica se halla en varios edificios del Islam, cuyas características son:

1. Están formados por nueve espacios abovedados, en una matriz de 3x3

2. La bóveda central está singularizada respecto a las otras ocho circundantes, de modo que es más alta, su trazado es más complejo y, en muchos casos, por ella penetra la luz.

3. El edificio está orientado en su eje principal en dirección SSE.

Masjid-e Taríkh, de Balh (actualmente Afganistán), es uno de estos edificios:

La Mezquita de Córdoba, es otro ejemplo , el oratorio omeya que se encuentra insertado en el Palacio Arzobispal de Córdoba, la Mezquita del Cristo de la Luz,  esta de Tornerías y muy seguramente la mezquita que ocupaba la Iglesia de San Gines.  Como vemos la singularidad del edificio le hace más que firme candidato a ser una maravilla digna de ser visitada.

 Y desde aquí pienso en voz alta que debería estar mejor señalizada junto a las puerta de Alarcones, de Bab al-Mardum, el Palacete del Temple y la Mezquita del Cristo de la Luz, piezas clave de la grandeza de ese Toledo islámico que engrandeció y dió fama a la ciudad en todo el orbe , incluida su inclusión en obras universales como las Mil y Una Noches, y en muchos poemas de la literatura clásica árabe.

Los principios que inspiran las energías creativas del hombre e integran en una totalidad al conjunto de la sociedad son los mismos que en el Islam rigen el arte, y la arquitectura. Tanto lo sagrado como lo profano es penetrado y trascendido por un sentido metafisico que penetra todo. Se busca la unidad con el Todo, la unidad con lo sagrado porque fuera de ella nada existe. Nada está al azar, incluso el lugar es meticulosamente elegido. Se busca un lugar preminente para el encuentro con lo sagrado, se busca para el recinto el continente y el contenido ( el makan y el yism) Porque aunque esto no permanezca tangible para el observador, si existen lazos físicos que capta el espíritu. El punto central de una mezquita es un lugar donde eclosionan las energías de la ciudad y donde se juega con el espiritu, el corazón, y la abstracción de la mente. Se busca el "Soplo del Compasivo" para que este alumbre la música que desprenden sus muros imperceptible para nosotros pero no para los que han trascendido a la Verdad, de esta forma la creación se renueva, en el ritmo eterno que se sucede en el tiempo.

La planta de una mezquita aspira como un copo de nieve, a ser una forma geometrica de la naturaleza, donde conviven las leyes de similitud, simetría y geometría.

En Toledo, tres mezquitas al menos que sepamos fueron inscritas en un cuadrado mágico. El cuadrado mágico intenta demostrar que todas las cosas proceden del Uno y que al final todas vuelven a El.

Nueve cupulas... el 9, es uno de los primeros números completos (kamil), irregular, cuadrado, excedido y perfecto... fijénse ahora en las plantas de Tornerías y Cristo de la Luz. Ahí están los Nueve Cielos, y los Nueve niveles del Ser Humano. Ahí tenemos el resumen de la Cosmología musulmana donde se contemplan los siete planetas visibles, más el Pedestal Divino y el Divino Trono...  Creo que al igual que la Mezquita del Cristo de la Luz, estamos ante oratorios sufis.


Cupulas Mezquita Cristo de la Luz


La quibla se haya orientada a 187º, quizás porque esta mezquita se apoya en trazas romanas anteriores.


Esa planta cuadrada con el círculo inscrito nos habla de estabilidad, es el primer número cuadrado. Es la materia en el macrocosmos y los cuatro humores en el microcosmos.

VISITA VIRTUAL A LA MEZQUITA: 


VISITA VIRTUAL A LOS SOTANOS DE LA MEZQUITA