viernes, 14 de noviembre de 2014

Visigodos II: El Reino de Toledo y su caída.

 A pesar de lo que se decidió en el IV Concilio de Toledo sobre la sucesión, las decisiones no fueron respetadas y allá por el año 642, los nobles se sublevaron sobre la sucesión monárquica y eligieron a Chisdanvinto como nuevo rey. Las revueltas no habían cesado desde el reinado de Recaredo, por el tema religioso y esto provocó una crisis económica en Hispania que a su vez desestabilizó a la Monarquía. Debido a ello Chindasvinto, tuvo que reorganizar la administración del Estado y para ello usó las fuerzas militares. A todo aquel que entorpecía sus medidas políticas,  o estaba en su contra se le desterraba o asesinaba. Tras esto decidió crear una ley contra la traición, y exigió a sus súbditos obediencia mediante juramento la nueva ley. De esta forma apagó conspiraciones y sublevaciones. El juramento se puso en práctica en el VII Concilio de Toledo. El siguiente paso era revisar el Código de Leovigildo, pero la muerte se lo impidió y fue su hijo Recesvinto quien siguió con la reforma jurídica para restaurar la monarquía hispano-visigoda.


En el VIII Concilio de Toledo, se aprobaron las nuevas 510 leyes revisadas que componían el Flavius Chindasvintus Rex y Flavius Reccesvintus Rex. Esta legislación sobre todo era dura con todo tipo de herejías, y con la confesionalidad judía, a los que prohibió practicar cualquier rito y participar en la sociedad católica.

El reinado de Recesvinto fue largo y trajo consolidación y paz al Reino, por ello se incrementó la actividad cultural, arquitectónica y artesanal. A este periodo pertenecen las iglesias de San Juan de Baños, San Pedro de la Nave y Quintanilla de las Viñas. Tambien los talleres aúlicos de Toledo elaboraron joyas, coronas votivas y cruces procesionales donde se podía comprobar las conexiones del Reino de Toledo con los talleres aúlicos bizantinos, sin perder la personalidad germánica. El Reino era rico y ello se demostraba usando oro de primera calidad y piedras preciosas. Este es un momento de prosperidad y la monedad visigoda, el triente pesa 1,516 grs. y es de oro de 18 kilates. En el reinado de Witiza, bajará a 1,46 grs, y en el de Wamba será de 1,25 grs, y el oro será de 10 kilates.

Wamba, será el sucesor de Recesvinto y será proclamado en una elección general, su vida es recogida en  Historia Wambae Regis, escrita por Julian que fue Obispo de Toledo. Parece ser que este rey tuvo que enfrentarse a uno de los peores momentos del Reino de Toledo. Tuvo que enfrentarse a los vascones y  no había llegado a aquel territorio cuando tuvo que ir a someter a los rebeldes de la Septimania. Sus propios generales que enviaba a acabar con la revuelta en Narbona decidieron dar un golpe apoyando al dux Paulo que quiso apoderarse del trono en el año 673, y se proclamó rey en Narbona. Wamba tuvo que salir desde Cantabria hacia Barcelona, de allí a Gerona, y atravesó el Pirineo, donde acabó con la sublevación, ya en Toledo, puso en marcha una Ley que afectaba al ejército y la población civil de obediencia y rapidez en las peticiones de apoyo al poder real.



No todo fue malo en su reinado y los intercambios comerciales con la Galia y Britania se incrementaron en su reinado. En un momento dado sin saber por qué, Wamba enferma y creyendo que iba a morir abdica en Ervigio, luego se recupera, pero no se le deja recuperar la corona, en la Crónica de Alfonso III, del año 900, se dice que la enfermedad grave que le aquejaba había sido un envenenamiento planeado por Ervigio con herbam cui nomen est spartum. Ervigio fue rey, pero tuvo que someterse a todos los deseos de la nobleza y el clero. Ervigio fue un perseguidor sin piedad de judíos, incluso por el obispo Julian de Toledo, que aunque sus padres eran cristianos su familia era de procedencia judía. Las leyes tomadas por Ervigio, nos hablan de que las clases bajas visigodas comienzan a cansarse de abusos de la nobleca y se rebelan. Su sucesión quedó en manos de su yerno Egica. Este hizo leyes para afianzarse como un Rex Deus, y darle un caracter sacral a su trono, cuyo origen era divino. Egica siguió con duras leyes contra los judíos. El hambre que asoló por malas cosechas a la Península y la peste de la Galia.

Su hijo Witiza, tuvo mejor suerte y comenzó el reinado con mejores cosechas, en la elección a nuevo Rey, la nobleza pidió que fuera la corona para su hijo, pero el Dux de la Bética, Rodrigo, usurpó el trono y se proclamó rey.

Conspiraciones y corrupción en el ejército, revueltas de las clases bajas, son las principales causas de la caída del Reino. Luchas de la nobleza, problemas eclesiásticos que querían tener demasiado poder sobre el Estado, todo esto aderezado de peste, plagas, epidemias, debilitaron a la sociedad hispano-visigoda, de entre finales del siglo VII y principios del siglo VIII. Junto a Rodrigo "El Usurpador", reinaba Akhila, hijo bastardo de Witiza, que dominó la Tarraconense y la Narbonense, mientras Rodrigo era aclamado en la Bética. Akhila era apoyado por los pro-witizianos. La Crónica Mozárabe del año 754, escrita por un clérigo toledano que vivía en Córdoba, nos habla de un iudicium Dei, el motivo de la caída del Reino que se había corrompido en sus cimientos con intrigas provocadas por la avaricia y el ansia de poder mientras el pueblo se moría de hambre.


En próximos post, hablaremos de las leyendas sobre la caída del Reino de Toledo y como no de la Mesa de Salomón.