miércoles, 10 de septiembre de 2014

La ciencia secreta II:: Egipto

Las doctrinas secretas se impartían de maestro a discipulo y de boca a oreja, de forma oral, era un auténtico acto sacralizado. Muy seguramente el último adepto a los Misterios antiguos se llevó su secreto a la tumba, y con él desapareció su enseñanza, y sólo nos quedaron aquellas pequeñas filtraciones de los que traicionaron el secreto en su momento. Es decir, de aquellos que no estuvieron a la altura de la enseñanza. Nos referimos a los Misterios eleusinos, órficos, egipcios, y hasta los legendarios "atlantes", si existieron que yo cada vez estoy más segura que cuando el río suena , agua lleva... y lleva agua por la "isla de las serpientes", la Ofiusa, Hispania, Iberia.

Y eso mismo ocurrió con grupos como los terapeutas, los templarios, los rosacruces, de los que nos han quedado muchas suposiciones y su nombre.

Si uno intenta vislumbrar un poco de esa filosofía y creencia iniciatica y de los simbolos que generó, tarde o temprano se encuentra con Hermes Trimegisto. Aquel que es Tres veces Grande. Trimegisto, el autor de la Tabla Esmeraldina nos dijo:

"...Recuerda estos principios, porque encierran todo lo que te he enseñado. Pero evita de la manera más absoluta hablar de ellas en todas partes. No es que quiera prohibir a la multitud conocerlas sino que no quiero exponerlas al ridiculo. Entre personas diferentes no puede haber entendimiento o amistad. Estas verdades ocultas deber tener un número limitado de auditores, o más bien ninguno. Porque tienen esto de particular: impulsar a los malvados hacia el Mal. Por eso hay que cuidarse de la multitud, que aún no puede captar la virtud de estos razonamientos."

Y esta era la razón del secretismo... aquellos que no están preparados, buscan la fama, el poder, el dinero a través de la Sabiduría y olvidan que esta nació para ayudar al Hombre.

Claro, el discipulo no pudo menos que preguntar ¿Qué quieres decir Maestro?

"Esto hijo. La especie humana es llevada hacia el mal;el mal está en su misma naturaleza y le agrada. Si enseñas al hombre que el mundo es el resultado de una creación, que todo sucede según una providencia y una superior necesidad, y que esta necesidad es un destino que todo gobierna, entonces el hombre despreciará el conjunto de todas las cosas porque han sido creadas, atribuirá sus vicios al destino y no se abstendrá de realizar el mal. Por ahora hay que cuidarse de la multitud, sólo la ignorancia, haciéndola dudar de lo ignoto, puede hacerla menos malvada".

En el mundo antiguo la religión ( cualquiera de ellas) impregnaba la vida diaria, todo era sagrado y era un dar gracias a los dioses. Pero las religiones no respondían todas las preguntas, así que se buscaban otras vías y las respuestas venían de la mano de grupos pequeños aislados generalmente, o pequeñas comunidades en lugares solitarios donde habitaban sacerdotes-sabios, allí tras llamar a sus puertas se pedía asilo para ser llevado por el sendero del conocimiento. Luego cuando el adepto estaba maduro, podía volver al mundo como Maestro, y reaparecía como un ser transformado alguien que había visto a través del velo y tenía las llaves de la Vida y de la Muerte.

Plutarco, que contó que había sido iniciado en los Misterios,  nos dió una pista sobre que se encontraba el iniciado:

"... Cuando nos acercabamos al santuario, Dios nos saluda con esta exhortación: - ¡Conocete a ti mismo¡. A nuestra vez le respondemos, "Ei", "tu eres", como para afirmar que al único, al insondable, el único nombre que le conviene es declarar que "el es".

Heráclito por su parte nos decía sabiamente, "no nos podemos bañar dos veces en el mismo agua", y es que el hombre que madura deja de ser aquello que fue. Cambiamos porque evolucionamos,  así que de alguna forma el iniciado sabía que vivíamos en un eterno morir.

El neofito, buscará en sus fuerzas interiores el equilibrio, y en ese equilibrio encontrará la armonía del Cosmos, del que  el mismo forma parte. Es lo que denominaban, "metanoia", es decir el camino del yo al Todo, y del Todo al yo, en un trabajo de transmutación,  un camino que parará cuando el iniciada intuya que ha aprendido lo suficiente para poder enseñar a otros, algo de su experiencia y de lo aprendido. La misión de todo iniciado, desde siempre es esa.. transmitir las llaves del conocimiento que otros le legaron.

En está busqueda del hombre por el conocimiento, debemos mucho a los egipcios, ellos fueron los primeros en muchas cosas. Los primeros en poseer un concepto trinatario del ser humano. Alma, cuerpo y Ka. El cuerpo que pertenecía a la tierra, pero además el difunto poseía el Ka o "doble",  que tenía alguna propiedad fisica y magnetica, con el se trabajaba en la magia, y el espiritu que pertenecía a las esferas superiores, así como la "esencia vital". La esencia vital, permanecía en las sucesivas reencarnaciones, pues era la marca, o soplo del creador en nuestra alma, este soplo permitía al ser humano estar en contacto perpetuo con el Universo y con Amon-Ra, aunque la mayoría de los mortales desconocía este poder común en todos los seres humanos. Cuando se hacía un trabajo de magia o curación de "energías", se actuaba sobre el Ka. El Ka, era el doble, era igual que el cuerpo, y todo daño ejercido en el "doble", se reflejaría en el cuerpo, así era como actuaba lo que nosotros llamamos mal de ojo y que era tambien una superstición egipcia.



En los papiros, se nos habla de que en medicina eran importantes los factores nerviosos y fisicos como fuentes de enfermedades y para hallar una posible curación. El equilibrio energetico del Ka, era importante en la sanación.


El iniciado que era capaz de contactar con su esencia vital y trabajar con su Ka, podía desdoblarse y viajar a otras esferas, y realizar el viaje astral, y aunque este podía darse de forma espontanea en algunas personas , los egipcios creían que se debía tener conocimiento, y un gran poder para dominar las diversas fuerzas del cosmos para poder realizar estos viajes, y no perderse en los diferentes estadios que atravesaban en el viaje.

No sólo poseía Ka, el ser humano, sino los animales, y otros seres... a través de los "ka", se podía cargar de energía un determinado lugar para transformarlo en un centro sagrado.

Al iniciado se le enseñaba a fijar sus deseos y energías en el plexo solar para que sus pensamientos cobraran forma y a dominar ( que no reprimir) sus sentimientos, ese era un trabajo titanico de años.

La esencia vital, era llamada KHU, y era la verdadera personalidad de la persona. El alma, BA, era el receptaculo "grialico", de esa chispa divina. EL khu, sólo tiene una meta, regresar al Eterno.
Pero antes debe cumplir con la ley universal y peregrinar por la Tierra, en cuerpos distintos con la misión de perfeccionarse y volver al Creador.

Por su parte el Ba, era la conciencia misma, la fuerza impulsora del Ka y del cuerpo material. Y desde tiempos egipcios es representada como un pájaro, y aun la veremos así representada en capiteles románicos. En Egipto, es un Ibis, con cabeza humana. Es esta ave la que vuela buscando su destino y es pesada en la balanza de Maat, la diosa de la verdad y la justicia. Es llamativo que en el Tibet, se le susurre un texto, el Bhardo-Todol, o Libro de los Muertos al difunto para que salga airoso de unas pruebas similares a las narradas en el Antiguo Egipto.

Pitagoras, fue otro iniciado en los templos egipcios y el explicaba como el alma subía al creador, en su viaje de la Tierra al Sol, pero como aún por lo general era impura, debía volver a la Tierra para ir perfeccionandose. Los sacerdotes magos, conocían los secretos del "desdoblamiento" y podían obrar con su Ka, en la distancia. Sabían del poder de piedras, plantas, pendulos.. poseían  y trabajaban con amuletos y talismanes energetizados. Sin duda eras grandes conocedores de eso que llamamos poderes magnéticos e irradiación de energía. Las serpientes egipcias tenían sus colas verticales u horizontales, esto es asimilado como una simbología solar (vertical) o femenina (horizontal) ambas energias, activa y pasiva, se fusionaban en la cruz Ankh que simbolizaba la armonía de los contrarios y el equilibrio del Universo.

Por los griegos, sabemos que dominaban el poder del sonido o de la Palabra, la música, letanías de mantras, eran acompañados con ritmos de tambores, monótonos e insistentes, Estos golpes representaban al corazón, y es sabido como el ser humano puede cambiar el ritmo de sus latidos a través de los tambores. Y vemos este tipo de ceremonias entre los chamanes en las tribus americanas.

Así que desde el Antiguo Egipto, sabemos que la máxima potencialidad se halla tras el sonido, el ritmo y la palabra. La manifestación del Verbo, tenia un poder absoluto para el bien y el mal, sabiendolo dominar. Y ahí comienza la Teurgia, que tanto podía ser magia blanca o negra, dependiendo de la intención y moral del mago y el resultado buscado.

El ojo de Horus, que lo veremos aún como joya masonica, reprsentaba a la bondad que sobrevive a la tumba y proporciona la luz y la paz en la otra orilla.

Sin duda junto a la sabiduría de Hermes-THot, el Libro de los Muertos es el otro texto esoterico del mundo occidental. Y es sin duda la clave para adentrarnos en el conocimiento del esoterismo egipcio, que se esconde tras simbolos en la religión egipcia.

La próxima cita será con Hermes... Y ya podeis ir entendiendo mejor algunas imagenes del arte medieval. Como  cierto detalle que sorprende de la Iglesia de San Miguel en Toledo, que perteneció  la Orden  del Temple, y que bebe de esas viejas fuentes y simbolos metaforicos egipcios.