jueves, 29 de mayo de 2014

La rana y el iniciado.

La cultura de Occidente, está endeudada con  Egipto. Griegos, hebreos, fueron los padres de nuestra cultura, pero ambos eran herederos directos de la Sabiduría Egipcia. A través de Roma, y de la Diáspora Judía, y el legado que hereda el Cristianismo, nos llegaron rastros de su religión, mitología, simbología e iconografía.

De todos es sabido, como Isis con Horus es el precedente de la Virgen Románica... Y es que los grandes temas mistéricos de la Tierra Negra del Nilo, los encontraremos en la cultura grecolatina, judía y cristiana. También tenemos a Anubis pesando las almas, en la imagen de San Miguel como psicopompo en Chartres.

El Patito Feo o Piel de Asno, y muchisimos cuentos y leyendas, beben sus fuentes originales del Nilo.


Los tesoros de Egipto lejos de ser sepultados en las arenas del desierto, sobrevivieron en la cadena de plata de los iniciados de Occidente. 

Ahí tenemos la famosa rana de la Universidad de Salamanca.  Casi todos los autores la vinculan a la lujuria de la que debían huir los estudiantes. Sin embargo,de la rana dijo Horapolo: (1,25) que ella representaba al hombre sin formar. Y Champollion llegó a decir que era el emblema de la primera materia, húmeda e informe.

La iniciación egipcia, pasaba por las ranas, es decir por la materia sin forma y el hombre por formar.

Según los egipcios,el cosmos se crea a partir de las aguas, y este dato lo tomarán los hebreos y lo encontraremos en el Génesis. Y el cristianismo retomará lo anfibio, en su renacer en las aguas del Bautismo.

En hebreo, la palabra rana se dice TSPRDO, y esa terminación do, significa, ciencia, conocimiento, o sabiduría.         

Así que la rana representa al hombre que empieza a encontrar su camino hacia la Sabiduría. 

No me imagino que algo pueda explicar mejor que hace una rana en esa Universidad, y a la vez avisa con la Muerte, al neófito que osa llamar en vano a la Sabiduría.

Y es que en Egipto no lo dudaban, y el jeroglífico de la rana, representaba al neófito que debía ser formado en los misterios. La rana marca ese momento de duda en que el neófito debe decidir entre dar un paso adelante hacia una nueva vida o sumergirse en las aguas de la nada. Pero ¡ojo¡, Horapolo también avisa, de que la rana, puede representar al hombre que lucha contra la verdadera sabiduría, es el profano que desgarra el saber, porque no alcanza su esencia, no está preparado para su iniciación y merece la muerte. En hebreo, tenemos  que esa raíz TSPR, significa, precisamente eso,  desgarrar con las uñas el saber. De ahí que en el Apocalipsis cristiano encontremos esa imagen metaforica de los tres espíritus impuros parecidos a ranas.

Por ejemplo,  en el monasterio zamorano de San Martín de Castañeda (cisterciense), donde en un pilar, próximo a la cabecera del templo en el lado de la Epístola, vemos una rana en una esquina y una garra en la otra. Nos recuerda como en tiempos de Bernardo de Claraval, el Cister encargó traducciones de textos a sabios hebreos procedentes de Narbona. Pues a mi modo de verlo, este capitel está representando esa palabra hebrea que se utiliza para rana. Si nos fijamos hay una llave, del Maestro Cantero. 

La piedra que ha de cobrar forma, el aprendiz, que aspira a ser Maestro sino se pierde y araña el conocimiento cuando aún no está preparado. La cadena mágica del conocimiento con los eslabones que hermanan a los sabios desde tiempos inmemoriales.

Y  hasta Gaudí, no pudo menos que rendir pleitesía a la "rana"... Y la encontramos en una de las gárgolas de la Sagrada Familia.